Logo Biblioteca Logo Repositorio Bicentenario Logo Bicentenario
Buscador

Abram Calderón. Memoria y violencia para un líder asháninka

Abram Calderón. Memoria y violencia para un líder asháninka
Descarga el libro PDF
7.89 MB

CRÉDITOS

  • Guión: James Becerra
  • Ilustración: Sheila Alvarado
  • Edición de textos: Giancarlo Román
  • Asesoría gráfica y rotulado: Jesús Cossio
  • Selección, recojo y sistematización de la investigación: José Carlos Agüero, sobre la base de la investigación de Natali Durand Guevara
  • Conceptualización de la colección: Jaime Vargas Luna (Unidad de Gestión Cultural y Académica)
  • Coordinación editorial: Teresa Marcos y Bertha Prieto (Unidad de Gestión Cultural y Académica)
  • Entrevista realizada por: Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) del Ministerio de Cultura del Perú

Abram Calderón. Memoria y violencia para un líder asháninka

  • Autor: James Becerra y Sheila Alvarado
  • Ciudad y país: Lima, Perú
  • Publicado por: Proyecto Especial Bicentenario
  • Fecha de publicación: Diciembre de 2021

Asháninkas, asheninkas, yaneshas, matsigengas y nomatsigengas son algunos de los pueblos que viven en la espesura de la selva y sus historias, costumbres, personajes no se conocen o simplemente se olvidan. Durante lo asolado del conflicto armado interno estos pueblos se vieron desprotegidos, fueron atacados e, incluso, varios de sus líderes fueron vinculados tanto a uno como a otro bando del conflicto. Es el caso del Pinkátzari, jefe y líder de la comunidad Asháninka, Alejandro Calderón, que fue acusado por miembros del MRTA de entregar a las autoridades a unos de sus comandantes. Fue baleado en venganza delante de su comunidad y su cuerpo nunca se encontró. Tras ese hecho la misma comunidad organizó un grupo de autodefensa (el “Ejército Asháninka”) para defenderse de los ataques y represalias de los terroristas. Su resistencia logró la captura de muchos de ellos. Ello hizo que las Fuerzas Armadas les reconozcan su valentía y los ayuden en el cese del fuego. La paz volvió así a los pueblos que viven en armonía con la naturaleza.