¿Cómo son las navidades en el Perú? Te mostramos 4 de ellas

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¿Qué tiene que ver el Bicentenario con la navidad?, seguro te preguntarás. Tiene que ver, y mucho. ¿Has notado que el 27 de diciembre se celebra la independencia de Lambayeque, el 29 la independencia de Trujillo y el 4 de enero la independencia de Piura?

Luego del desembarco de San Martín en Paracas, el 8 de setiembre de 1820, los libertadores hicieron dos rutas en paralelo: Álvarez de Arenales por la sierra y San Martín por la costa. Uno tras otro, sus ejércitos se enfrentaron contra el ejército español desde octubre hasta diciembre, así los libertadores anduvieron esos meses por Ayacucho, Jauja, Tarma, Pasco y alrededores. Así, San Martín consigue asentarse en Huaura, y desde ahí entabla conversaciones con el marqués de Torre Tagle, gracias a lo que se consolidan las independencias de toda la costa norte desde fines de diciembre de 1820 hasta enero de 1821. Sí, en plena navidad.

Es probable que hace 200 años,  mientras los libertadores  iban atravesando los Andes centrales, hayan encontrando muchas fiestas de adoración a la imagen del niño Jesús, como los que hasta hoy existen en la sierra central, hallando además el espíritu libertario de nuestros pueblos. 

Por todo esto, en Bicentenario del Perú queremos recordar algunas de nuestras navidades:

1. Hatajos, bandas, comparsas, cuadrillas de Negritos y de Pallitas de la costa central del Perú:

Aunque su práctica se extiende a varias provincias de Ica, es en Chincha donde se da más énfasis a la ejecución de estas danzas. Durante las fiestas navideñas, comparsas de hombres y mujeres zapatean al ritmo de violines en honor al niño recién nacido. Estas danzas ahora forman parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

Foto: Andina

2. Santurantikuy, feria en Cusco: 

Cada 24 de diciembre, cientos de comerciantes se apoderan de la plaza de Armas de Cusco para ofrecer una diversidad inacabable de piezas artísticas en homenaje al nacimiento de Cristo, con fuertes motivos andinos que simbolizan el sincretismo entre las culturas andinas y la religión católica. Una de las piezas protagónicas es la del Niño Manuelito, que es como se conoce en muchos lugares del Perú a Jesucristo, y que es representado con varias formas de vestimentas y ornamentos andinos que se renuevan año tras año.

Foto: Andina

3. Negritos de Andajes (Oyón): 

Cada navidad, decenas de vecinos de este histórico pueblo de Oyón salen a las calles vestidos con trajes y máscaras que representan a una de las danzas más simbólicas de la sierra de Lima, Huánuco y Pasco. Como se podrá recordar, durante la colonia, los patrones daban permiso a los esclavos africanos o afrodescendientes para que celebren la navidad. Cuando se abolió la esclavitud, muchos de ellos se retiraron del área andina o sus familias se confundieron con las familias locales. Con el paso de las generaciones, se comenzó a representar a estos ancestros con el uso de máscaras, salidas por las calles de los principales pueblos, visitas a las Iglesias y nacimientos, así como celebraciones por la llegada de Jesús.

 


4. «Pastorcitos» y «pastoreadas», en Pucallpa:

Del 23 al 30 de diciembre, las calles de esta ciudad de Coronel Portillo se llenan de color, en una serie de concursos que se han extendido a lo largo de la selva central y sur. Decenas de comparsas compiten para demostrar la mayor originalidad en sus homenajes al nacimiento de Jesucristo. Lo que más resalta en sus representaciones es la presencia de pueblos indígenas de la región y las muestras de sincretismo, lo que es muy valorado por los jurados. En más regionales se notan las representaciones, mayor valor se le concede a las propuestas. Los pueblos más frecuentes de las pastoreadas son el Shipibo-Konibo, el Ashaninka y el Asheninka.